Redescubriendo a Ellen Ripley  Spoilers

The Reincarnations of Ellen Ripley: How Media Portrays Women | TeenTix

Sigourney Weaver, referida como la primera heroína de acción y la reina de la ciencia ficción gracias a su icónica personificación de Ellen Ripley en la Saga de Alien, desafió el mundo del cine al convertir a las mujeres en mucho más que damiselas en necesidad de ser rescatadas, sino que llevó al siguiente nivel lo que Carrie Fisher comenzó con Star Wars en 1977, que fue posicionar a la mujer como una figura capaz de salir adelante por sí sola, defenderse y sobretodo liderar a cualquier por el bien común.

Gracias a la visión que tuvo Ridley Scott en 1979, Sigourney Weaver no sólo hizo historia al transformar el género dominado por hombres sino fijó un antecedente al interpretar a la teniente Ellen Ripley, la verdadera protagonista de Alien al no sólo sobrevivir el horror sino deshacerse de la amenaza que terminó destruyendo a toda su tripulación en menos de ocho horas.

Tras recibir el Goya Internacional de Trayectoria el año pasado, no sólo España sino el mundo entero giró a verla y verdaderamente escucharla por su excelente y sincero discurso, ya que confesó sentirse más querida con esta comunidad que la homenajeaba y con mucha razón en víspera de lo ignorada que ha estado en Holllywood lo cual es una pena y una falta de respeto para una actriz de alta calibre. No obstante, no es nada nuevo que a partir de cierta edad las mujeres empiecen a ser discriminadas, si no preguntenle a Eva Green, Demi Moore, Nicole Kidman, Julia Roberts… Se agradece lo mucho que se ha resistido Weaver en no recurrir a las operaciones, y obvio que jamás lo haría porque no va con su persona.

Como era de esperarse, destacó la importancia de las mujeres en el mundo del cine y hasta sorprendió al reconocer a su doble voz, María Luisa Solá. Así de grande y humilde es esta gran dama que en sus setenta y tantos años, nada le impide de seguir dejando su huella a través de personajes que conectan con el público en un nivel personal e inspirar al futuro talento a darse a valer, muy en especial a sus compañeras a quien cada rato defiende y motiva a que sigan desenvolviéndose en cargos de dirección y producción para seguir creando contenido de alta calidad para todas las mujeres que busquen liderarlas, porque sólo de ellas depende como se ha comprobado en la temporada de premiaciones, en donde a duras penas, suelen ser reconocidas.

Es importante destacar que pudo extender su leyenda de los ochentas a los 2000s y más gracias a su reencuentro con el director James Cameron en Avatar. 38 años después y Aliens sigue siendo ese tesoro que no pasa de moda, y juntos lo han vuelto a hacer con Avatar: El Camino del Agua en donde Weaver se atrevió a estudiar las conductas de las adolescentes para darle vida a uno de los hijos adoptivos de Jake Sully. Inclusive, se preparó por semanas para mantener la respiración por más tiempo del acostumbrado en la mayoría de las secuencias bajo el agua.

Así que no me digan que la edad es una limitante porque para Sigourney es la prueba viviente de que todo es posible, siempre y cuando se tenga el valor, la pasión y la valentía de ir más allá del primer paso, y por eso mismo, es una desgracia que los reconocimientos vengan de afuera. Por decir que su última nominación fue por un Goya gracias a su sólida participación en Un Monstruo Viene a Verme, un drama que termina partiendote el corazón por interpretar a una abuela dura y directa, que debe tomar la iniciativa para cuidar a su madre y nieto.

El año en que yo nací fue cuando Sigourney Weber regresó como la amada Ellen Ripley en Aliens, consiguiendo ser nominada por un premio de la Academia en la categoría a Mejor Actriz Principal. Esto sí que era bastante inusual por tratarse de una secuela y aún más por pertenecer al género de ciencia ficción y horror. De verdad que es una distinción fuera de este mundo, al igual que esta saga. Bueno, al menos fue acreedora del Premio Saturn, una distinción importante por tratarse de las películas que de verdad se ven o reproducen.

Apenas era un recién nacido cuando se desató el infierno en LV-426, posteriormente de haber sido destruido el Nostromo. Tuvieron que pasar nueve años para adquirir un poco de conciencia y descubrirla como apreciarla: y otros 14 años más para redescubrirla y darme cuenta de lo mucho que amaba el trabajo de esta persona detrás de Ellen Ripley, porque para mí siempre fue Ellen Ripley, sin importar que se tratara de otra producción ajena a la Saga Alien.

Recuerdo como si fuera ayer, cuando les suplicaba a mis padres de que me llevaran al cine para ver Alien: La Resurrección en ese otoño de 1997 ya que era un menor de edad y a qué padre se le ocurriría llevar a un menor a una película de monstruos. Así era el poder que tenía Ellen Ripley sobre mí, tan así que llegué a compartir las mismas pesadillas por lo que fue necesario no volverlas a reproducir por un largo tiempo.

Eventualmente Sigourney se volvió productora, dentro de lo permitido porque si fuera por ella, Alien 3 no hubiese sido el desastre que terminó siendo y eso que decidió raparse, rompiendo así los tradicionales estereotipos de que una mujer sin cabello no la hacía menos sino todo lo contrario. De ahí le siguieron Demi Moore y Natalie Portman, y ya nadie más dijo nada.

Sigourney no era una extraña de filmar escenas bajo el agua, fácilmente participó en la mejor secuencia porque ella misma hizo los stunts. Incluso cuando encesta el balón de basquetbol, lo hizo justo en su primera toma. Digamos que fue “accidentalmente”, lo pondremos así. Estuvimos tan cerca de verla en una quinta entrega pero no sucedió, a pesar de ello, la actriz sigue dispuesta a regresar y tras el éxito de Romulus, podría decirse que la esperanza sigue viva.

El sorprendente papel que interpretó Sigourney Weaver en su regreso a'  Avatar' | Disney Latino

No se puede negar que la barra quedó alta porque Weaver no era la típica mujer a la que por décadas se nos inculcó en cualquiera de las pantallas con las que nos cruzamos conforme crecíamos. Era dura, determinada e inquebrantable, uno escuchaba porque tenía que escuchar y sí era necesario llevaba su lucha al mundo real y lo sigue haciendo mediante sus interpretaciones y presentaciones, porque ella no se avergüenza de hablar de su pasado, en especial de sus experiencias como la Teniente Ripley porque suele estar presente en los paneles de aniversario de las primeras dos entregas.

Obvio que hay mucho más de Sigourney, por ello es necesario recalcar su desenvolvimiento como la intrépida terapeuta Dian Fossey en Gorilas en la Niebla y de la eficiente como superficial directora Katherine Parker en Secretaria Ejecutiva, por las cuales recibió los Globos de Oro por Actriz Principal y de Reparto, respectivamente. Incluso estuvo nominada al Oscar y a los BAFTA de los cuales perdió, y malamente porque desde entonces no ha vuelto a recibir ninguna nominación siendo esto lamentable. No que los necesite.

Incluso desenvolviéndose como la primera dama en Dave: Presidente por un día, del mismo director que la contrató para Cazafantasmas, bastante fascinante verla deshacerse de la comedia como Ellen Mitchell al ponerse al tú por tú con Kevin Kline como su esposo y supuesto presidente de los Estados Unidos. No se diga de lo atrapante que resultó verla padeciendo agorafobia en Copycat. Sí que me costaba aceptarla por limitarse a las cuatro paredes de su habitación.

Y con Avatar 3 a estrenarse a finales de este año y teniendo a The Mandalorian & Grogu para el próximo, es evidente que esta actriz es no sólo imparable sino audaz por explorar otros géneros. Lo menciono porque otra de las películas que amé fue Galaxy Quest, otra más fuera de este mundo. Amé su manera de caracterizar a la teniente Madison y su química con Tim Allen y Alan Rickman, fue jodidamente maravillosa que me dolía el estómago por lo bien que llevaban a cabo la comedia. Irónicamente, llegó a gustarme más que Star Trek.

Al igual que Sigourney, también tuve pesadillas después de ver La Aldea, pesadillas que se curaron gracias a la adorable Mamá de Alquiler, Wall-E, aunque sólo repitiera las mismas líneas, y como negar mi gusto culposo en Las Estafadoras. Hasta Weaver se miraba más sensual que Jennifer Love Hewitt, ese acento ruso me mataba cada vez que se la escuchaba y es que no voy a mentir, cada rato miraba esta comedia porque era divertidísimo verla seduciendo y engañando a hombres para que se casaran con ella y así ponerles un cuatro para quedarse con su dinero. A parte de compartir escenas con Carrie Fisher, lo cual fue un sueño para cualquier amante de Star Wars y Alien.

También es temeraria al experimentar producciones raras tales como Tu Otra Vez, Paul, Chappie, Luces Rojas y La Cabaña del Terror. No hay problema habiendo participado en Avatar en donde lloré por su muerte ya que siempre consideré a la Doctora Grace Augustine como lo mejor, con todo respeto a Sam y Zoe, pero la pasión en la que se proyecta Sigourney sigue trascendiendo como lo hizo recientemente en El Abismo Secreto, que, pese a estar sólo unos minutos, fue suficiente para dejarnos intrigado.

Sigourney Weaver emociona a todos al dedicar su Premio Goya a una persona  que nadie esperaba:

En conclusión, no hay nada que pueda detener a esta gran revolucionaria del cine. Desde niña siempre pidió ser diferente y gracias a Dios no sólo lo consiguió sino lo sigue viviendo y nos lo sigue compartiendo en cual sea que sean sus papeles.

Sigourney Weaver permanece como un ejemplo de superación, inspiración e igualdad porque tanto hombres como mujeres podemos aprender bastante de su filmografía sin importar que la mayoría nos limitemos a seguir viéndola como Ellen Ripley.

Al final de cuentas, ambas mujeres son lo mismo porque comparten los mismos valores, la misma fuerza, luchan por hacerse escuchar, saben liderar, son capaces de sobrevivir hasta en los peores escenarios porque así de jodidamente asombrosas son y nadie lo puede negar.

Gracias a Sigourney Weaver por atreverse a transmitir su esencia y a mi madre por presentármela a través de las películas de Alien, pude valorar y respetar a las mujeres desde que era un niño. A nunca hacerlas menos sino escucharlas, valorarlos y seguir su liderazgo sin sentirme amenazado o inferior, sino como un igual porque al final lo somos.

Por esa razón se me vino a la mente Sigourney Weber por no sólo dejar huella en la historia del cine sino por dejarla en mi como lo ha de hecho y lo sigue haciendo con cualquiera que llegue a toparse con cualquiera de sus películas, no necesariamente las de Alien o Avatar, para ella no existe nada que la limite o la detenga, ni siquiera su edad, ella es y permanece siendo una gran mentora para cualquiera que busca ser la mejor versión de uno mismo en cualquier situación en la que te encuentres.

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