Que tan valiente eres a tus 6 años cuando ves por primera vez a un personaje que puede causarte pesadillas? y la respuesta es sencilla, NADIE o al menos no en la generación de los años 90; al menos una vez en nuestra vida salimos huyendo de alguna escena de terror, un susto o un momento de tétrica tensión, o al menos si así lo creemos. Esta importante adaptación estrenada en el año 1990 dirigida por Tim Burton y escrita por Caroline Thompson, poco se describe acerca de su impacto psicológico en las personas de la época.
Para una niña de 6 años es sencillo asustarse con algún personaje sombrío, de poco habla y sin manos; recuerdo que mi primera anécdota a esa edad era que el personaje era: malo. Es curioso, porque lo que más asustaba era su aspecto físico, la forma en que miraba, el rostro pálido y enrarecido, de como movían el cuerpo y lo gigante de sus tijeras! DIOS QUE SUSTO! y esto es a lo que llamamos al crecer: ¡PREJUICIO!

Gracioso también es recordar que esta misma niña aún con todo el terror del mundo decidiera quedarse observando toda la cinta hasta el final de la trama (para ella significaba una espeluznante película de terror, aunque no lo fuera), para algunos esto pudiese significar masoquismo, pero más curioso aún visualizar la escena en que el mismo Edward (interpretado por Johnny Depp) lográ hacer que la niña aún asustada por lo que para ella es un robot de terror se quedara muy tranquila observando la película en vez de ¡SALIR CORRIENDO!.
Edward crea la magia…
LA INCLUSIÓN EN LA SOCIEDAD
Woooahhh! Ya con un poco de valentía y siempre cerrando los ojos en todos los momentos en que aparecían las escenas de Edward utilizando sus tijeras. La película gira hacia sus entornos de interacción con nuevos personajes; algunos elocuentes, otros menos empáticos, algunos más escépticos y otros más románticos, es en donde le transmite a la niña que puede QUEDARSE, que no es peligroso y que ya ha conseguido muy buenos amigos tan corrientes como los de ellas.

Tras continuas escenas de comedia, toques de fantasía obscura e importantes elementos románticos, muchos colores comienzan a protagonizar cada una de las nuevas escenas, entre ellas, su excepcional talento para los cortes de cabellos, sus más impresionantes figuras de artes en los jardines y arbustos de la comunidad, hasta desvelar su curiosa y cautivadora relación amorosa con la protagonista de la trama la señorita Kim Boggs representada por la actriz Winona Ryder; todo esto haciendo de estas tijeras una experiencia menos terrorífica.

20 años después…
Si vuelves a ver esta película a los 30 años de edad te das cuenta de que Edward era más que un “Robot de Terror”, esta película formo parte de los avances más importantes de la humanidad como la llegada de los robots humanoides artificiales a nuestro nuevo siglo y que además explora un abrebocas de cómo sería su papel participativo en relación a la vida humana dentro del NUEVO MUNDO. Se dice bastante…
Algunos expertos psicológicos opinan que “El joven manos de tijeras” explora importantes temas sociales, los más destacados han sido la discriminación, el aislamiento y la búsqueda de la propia identidad. Sin embargo, destacar la relación íntima y personal entre Edward y Kim ha sido la más significativa de la adaptación, vivenciando estos temas a modo de comedia en algunas escenas.

Aunque no se menciona, esta frase puede interpretarse de muchas formas , personas con condiciones especiales, o con cuadros de aislamientos e introvertidas en relación con los círculos sociales. Así como también significar una simple frase de reconocimiento ante talentos extraordinarios.
¡Un antes y un después! Una película para recordar por su peculiar forma de presentar la historia y sus personajes, permiten explorar más allá de los gustos cotidianos o excéntricos del público; más allá de los temas sociales y la ciencia que envuelven la trama, podemos encontrar el trasfondo que existe entre el antes y el después de esta adaptación.
Si poco se menciona entre previas opiniones, integrar un personaje blanco y negro en una sociedad cubierta de color no es tarea fácil. En un mundo alterno imaginarse a Edward como Rey negro del Ajedrez (obscuro e inofensivo) colocado en el Castillo de la Princesa Kim (Fisher-price), sería completamente compatible para nadie a simple vista, pero con perfecta afinidad para todos al final.

La barrera que rompe el personaje principal al mostrar cada uno de sus talentos artísticos han quedado en el tiempo, encontramos la práctica hortícola mejor conocida como Arte Topiario, un peculiar estilo de jardinería que consiste en dar formas artísticas a las plantas o arbustos a través de tijeras para podar, con semejantes resultados a esculturas vivientes, estas nos trasladan a los orígenes de la jardinería romana descrita en parte por Plinio el Joven, artista de tendencia quien se encuentra curiosamente relacionado con el nombre de nuestra cinta cinematográfica e inspirada en la historia de Plinio el Viejo.
El valor del personaje al mantener su apariencia entre tanta lluvia de colores, reconocen a Edward Scissorhands como uno de los humanoides más importantes de la historia o al menos para todos sus seguidores. Son sus terroríficas tijeras las encargadas de hacernos cautivar con el Arte Topiario y toda su magia.
¿Y tú, qué entendiste de Edward al crecer?




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