Atonement: el amor que nunca tuvo final Spoilers

“El amor que nunca tuvo final” podría sonar ilógico para los que conocen la historia y tendría todo el sentido, pero tiene doble mensaje: un amor que nunca tuvo desenlace, pero que tampoco acabó. En esta lectura vamos a estudiar el amor imposible representado en el cuerpo de dos amantes separados por un error.

Atonement (2007) dirigido por Joe Wright, es el mejor ejemplo de “Desencuentro amoroso”: Un amor frustrado por causa ajena pero con consecuencias fatales.

Cecilia y Robbie, dos jovenes amantes son divididos por un malentendido. Briony, hermana de Cecilia, dicta la culpabilidad de Robbie ante un suceso del que él, en realidad, no es culpable.

Para entender mejor el desenlace, hay que hablar del comienzo y de la supuesta culpable de todo: Briony.

Al inicio de la historia, Briony es una niña de trece años con una concepción ciega de las relaciones. Uno pensaría “es chica y es otra época” y no estaría equivocado de ninguna manera. Briony tiene un pensamiento específico sobre el amor. Para ella es imposible ver la feminidad como algo de lo que sacar provecho para sí misma, a diferencia de Cecilia. No es un alma libre y a la larga nunca lo es.

Vemos el desarrollo de personaje de Briony y hasta al momento de crecer la vemos incómoda con la cercanía de Robbie y su hermana. Para ella cualquier muestra de afecto era violencia, maltrato, no podía procesar los toques de Robbie y sus demostraciones ante Cecilia como “amor”. Ella admite haberse enamorado de él en algún momento, un amor platónico de la edad, pero nada más.

¿Y esto que importancia tiene en la historia de amor principal? Es el enfoque principal.

Ambos viven un suceso trágico, separados por culpa de Briony al decir que él era culpable de abuso.

Tanto Robbie como Cecilia comparten un amor incondicional y pasional entre sí, aunque sufren separaciones, guerras, crueldad, nunca se olvida. Nosotros no sabemos lo que pudo haber sido, pero Briony nos abre una puerta de tantas en las páginas de su libro.

Robbie y Cecilia mueren, llegando al fin de su amor. Pero este análisis trata de explicar que, aunque ambos fallecen, su amor nunca lo hace. Jamás nos explican cuándo, cómo ni dónde comienza su relación. La película empieza y el aire está cargado de tensión, miradas penetrantes y momentos que te hacen contener el aliento. No tiene comienzo ni fin: solo existe.

Y eso es lo más doloroso de ver. Un amor tan natural, lleno de emoción, culminado de la manera más trágica posible. Ese es el desencuentro. Se pierden fisícamente pero de una manera emocional siguen ahí. Comparten ideas, cartas, un futuro entre los dos; un amor que funciona con la misma pasión de siempre.

La injusticia de Robbie no sólo lo arruinó a él, arruinó a Cecilia, a Briony, la relación de ambas entre sí y con su familia, y la relación de la menor con el joven. La pérdida de sus vidas, literalmente. Cada uno deja ir lo más importante que tenían.

En esta historia no falla el amor, falla el tiempo. Ambos son las personas correctas en el momento equivocado. El único final feliz que nos brindan es ficticio, un relato inventado para dar un cierre a lo que nunca pudo llegar a ser. La misma Briony cargó con la culpabilidad de sus actos toda la vida, sin poder resolver nada con ninguno. Es una historia trágica de desencuentro amoroso, familiar, mezclado por ficción y realidad.

Mi conclusión es que, ambos personajes se pierden en la muchedumbre. Pierden su tacto, su compañía, pero nunca se pierden el uno al otro ni su amor. Un amor trascendental, que aunque ellos no existan más en este plano, seguirá vivo para siempre.

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