
Desde el 2019, el género de superhéroes se vio revuelto por el producto que rompió con el arquetipo y el preconcepto colectivo que tenemos sobre los superhéroes con “The Boys”, la serie que no se guardó ningún tipo de licencias a la hora de ser completamente gráfica, visceral y oscura con la visión de como serían los superhéroes si existiesen en la vida real. Recordemos que, para la fecha de estreno de este proyecto, ya llevábamos diez años del Universo Cinematográfico de Marvel, DC con muchos proyectos entre aciertos y errores, y muchas series con un boom descomunal, haciendo que esta serie tenga un peso importante por la propuesta rupturista y satírica del género. Rápidamente se convirtió en un producto con muchísimos fanáticos que se acercaron al comic gracias a la serie y muchos que se acercaron al género en sí, pero lo interesante que la serie tenía una historia potente que contar y se las ingeniaba para reflejar, exponer y criticar muchos aspectos geopolíticos, sociales, de actualidad y con una clara alegoría a decisiones que tomaban desde el gobierno de Estados Unidos. Ahora en 2026, la serie llega a su temporada final donde presentara el choque definitivo entre Butcher y Homelander que tanto tiempo han esperado estos protagonistas para su desenlace, sumado a la gran presión por tener un cierre digno de la magnitud y repercusión que este fenómeno global ha tenido en estos siete años.
Hughie, Frenchie y MM llevan cerca de un año prisioneros en los campos de concentración de Homelander mientras su poder crecer sobre Estados Unidos y erradicar a todos los que se pongan en su contra como los starlighters. Butcher consigue reunirse con Kimiko y Starlight para sacar de los campos al resto de los muchachos, para reactivar el plan de usar el virus que matara a todos los supers. Homelander en sus delirios ahora se considera Dios y para lograrlo, hace todo lo posible para encontrar el V-1, la primera variante del Compuesto V y que le dará inmortalidad. De esta manera una carrera contra el tiempo comienza donde Los Muchachos tienen en sus manos la última esperanza para vencer a Homelander de una vez por todas antes de que sea imposible de frenar.

Esta temporada final tiene un inicio muy potente pero que con el paso de los capítulos se van pinchando y no obtiene el peso que una conclusión requiere, y es que uno de los grandes problemas en líneas generales de “The Boys” es que todo el tiempo parecen estar dando vueltas sobre lo mismo, pero sin hacer avanzar la historia de manera alguna trascendental suceda y el cliffhanger de la temporada pasada pierde peso luego de la segunda temporada de “Gen V”. Algo que la cuarta temporada había logrado de manera acertada fue romper el estatus de los personajes ya mostrando a Homelander al control de todo e imponiendo su visión, sumado a el camino sin retorno que Butcher encaro y el destino del resto de Los Muchachos luego de haber sido capturados por Vought, pese a que el destino de Starlight lo vemos en “Gen V” reclutando a los chicos de Godolkin para ayudar en la resistencia.

Sin embargo, su problema más importante recae en la sobre utilización de la parodia para dar que hablar y en su historia en si como lo ha hecho en las tres primeras temporadas, pero que estas dos últimas se vieron muy afectadas por este tipo de decisiones donde Erik Kripke su showrunner y creador de la serie, se enfocó más en hacer parodias y criticar al gobierno de Donald Trump sin la sutileza o coherencia narrativa como lo hizo en las primeras temporadas, y es que Homelander sirve para ser una alegoría a la figura de Trump pero que ha estado muy bien manejado dentro de los parámetros adecuados para colaborar en el desarrollo de la historia y no como en estas últimas donde ya es alevoso. Si bien las parodias sirven para ser una gran critica a la sociedad norteamericana y la manera de accionar de sus gobernantes, sumado a como la realidad supero a la ficción por momentos, se deja muy de lado el peso de la historia ficticia en sí y las decisiones de sus personajes comienzan a entrar en un loop que nunca termina.

Y es que una vez que todo el grupo vuelve a reunirse, parece que nada ha cambiado y hay situaciones, acciones que debían tener más repercusiones entre ellos, principalmente las de Butcher. El único que toma sus precauciones es Hughie que, si debe frenarlo lo hará, pero el resto asume todo lo que debe suceder con la utilización del virus. Las interpretaciones de todo el elenco se encuentran muy bien y es que Karl Urban como Butcher, Jack Quaid como Hughie, Erin Moriarty como Starlight, Karen Fukuhara como Kimiko, Laz Alonso como Mother Milk y Tomer Capone como Frenchie, ya hacen a sus personajes de memoria y no hay necesidad de darles más matices que no hayamos visto en las temporadas pasadas en donde todos pasaron por diferentes estadios pero que ahora es el momento de ver si todo lo vivido los preparo para el desenlace.

Por otro lado, hay que hacer un párrafo a parte para Antony Starr como Homelander y es que parece mentira pero cada temporada lo hace más inquietante y desatado que antes, lo cual lo vuelve alguien completamente temible donde en esta temporada alcanza el estatus de considerarse a sí mismo Dios, siendo este el punto máximo de su locura que es un grito desesperado de ayuda por sentirse querido, amado y respetado pero que nunca ha podido tener eso de manera genuina y donde siempre fue impuesto por conveniencia, miedo o instinto de supervivencia de los demás que lo rodeaban. Homelander ya no se contiene y va por todo, matando a sus principales acólitos como Firecracker que ha sido siempre una fiel seguidora pero que ni eso le fue suficiente para saciar su ego. Irónicamente, el momento de mayor de felicidad de Homelander es cuando finalmente va a tener su tan esperado enfrentamiento final con Butcher.

El resto de personajes, hay que decir que cada uno cumple un momento determinado o simplemente abordan un aspecto más pasivo de la trama mayor, y es que un personaje que se lleva una gran cantidad de tiempo en pantalla es Soldier Boy interpretado por Jensen Ackles, donde se pierde una gran cantidad de capítulos en búsqueda del V-1 y donde parece todo una excusa para sentar las bases para el spin off precuela que este personaje protagonizara, y es que en gran parte la temporada se siente como un set up para otro producto, lo cual suena ilógico, ya que anunciaron la cancelación de “Gen V” cuya trama ha estado prácticamente unida a esta serie y ahora ni repercusiones hay con respecto a eso. Regresando a Soldier Boy, se explora su vínculo con Homelander y su pasado heroico cuando apenas comenzaba sus pasos en Vought y dejando en claro que ha estado y sigue enamorado de Stormfront, o Liberty como el solía conocerla. Lo inexplicable es que hayan desechado el personaje para el final de temporada cuando se ha llevado una cantidad considerable de minutos a lo largo de la temporada para que después simplemente quede en el olvido congelado nuevamente como si nada hubiese sucedido.

En cuanto a los temas que toca la temporada en su alegorías paródicas con la realidad, aborda una muy interesante en relación al personaje de Firecracker interpretada por Valorie Curry y es como un personaje que muestra matices muy contradictorios y la batalla interna que vive antes de su fatídico desenlace en manos de Homelander, y es que Firecracker ha servido como el personaje vocero y movilizador de masas de Homelander, desde redes sociales y su propio programa de televisión creando fake news o transgiversando los sucesos para utilizarlos a su favor. Pero si algo estaba impoluto era su creencia religiosa que entra en conflicto una vez que Homelander está dispuesto autoproclamarse Dios y el verdadero mesías, lo cual le cuesta muchísimo asumir el relato que Homelander y Vought prepararon para que ella atraiga a los fieles hacia la nueva iglesia de Homelander, haciendo que tenga que difamar y ensuciar la imagen del cura de la iglesia a la que ella asistió en su infancia y adolescencia en la cual le dieron refugio en sus tiempos difíciles. Este momento y todo este capítulo en general esta actuado de gran manera por Curry al ver como una persona se rompe, traiciona sus ideales con una sonrisa y una lagrima de un dolor descomunal con el afán de mantenerse viva, que al final de cuentas no vale para nada.

Llegando al acto final de la serie, hay que decir que Frenchie muere sacrificándose para que Homelander no descubra que Kimiko pudo replicar la misma habilidad de Soldier Boy para quitar el Compuesto V del sistema de la persona a la cual es impactada por su rayo de plasma. De esta manera se preparan para el asalto final en la Casa Blanca para aniquilar a Homelander, y en el medio de todo esto se da el momento satisfactorio de Starlight luchando y venciendo a Deep que muere al ser atacado por los animales acuáticos a los cuales el traiciono al contaminar el océano con petróleo solo para ganarse la aprobación de Homelander. Para que se dé el choque entre Butcher y Homelander, al cual se suman Kimiko y Ryan, en un enfrentamiento televisado que concluye con un Homelander derrotado, humillado y sin poderes en frente a millones, dejando a la vista todo lo que realmente es. Los Muchachos finalmente ganaron e hicieron del mundo un lugar mejor.

Sin embargo, esto no termina acá, ya que pese al haber vencido a Homelander, Butcher está dispuesto a liberar el virus para destruir a todos los supers del mundo, a lo que Hughie se ve forzado a detenerlo acabando con la vida de su amigo y pese a que Butcher lo había traicionado un sin fin de veces, es alguien a quien quería muchísimo. Butcher no tenía más nada y su propósito de vida había sido cumplido, ponerlo a Hughie en esa situación era la crónica de una muerte anunciada valga la redundancia del concepto. Cada uno de los personajes sigue su propio camino con Kimiko viajando a Francia haciendo honor a las cosas que iban a hacer con Frenchie; MM regresando con su familia y adoptando a Ryan para que dé una vez por todas pueda tener una vida normal con una familia normal; y Hughie y Starlight que tienen un negocio propio con una hija en camino y teniendo la vida tranquila que siempre desearon y merecieron tener.
Un final acorde y coherente a las decisiones que todos los personajes tomaron a lo largo de la serie y que terminan salvado a la serie de una conclusión flácida, ya que esta temporada final se siente muy insípida y repetitiva sin grandes momentos dignos de un final, pero que el líneas generales no es una mala temporada pese a sus claras falencias e inconsistencias. Quizás una de las faltas más graves fue la no utilización de los personajes de “Gen V” que pudieron haber sido sumamente útiles para todo y no los aprovecharon en nada, al igual que los desenlaces de Black Noir, Oh Father e incluso A-Train cuya muerte sirvió de excusa para encender el hype del primer capítulo como un mensaje de que todo va a arder en este desenlace y al final de cuentas no termina siendo ni una cosa ni otra.
“The Boys” en su quinta y última temporada cierra con una nota correcta y no mucho más para una serie que ha sido agenda y que ya ha marcado la cultura pop de gran manera por la excelencia de sus primeras temporadas pese a que las dos últimas perdieron un poco el camino inicial de algo tan grande que comenzaron, y es que, probablemente ni los propios creadores han tomado la magnitud de la grandeza del producto que se habían convertido y que indefectiblemente se convierte uno de los pocos productos que se diferencia del material original y además lo supera. Homelander se convierte uno de los mejores villanos en la historia de la televisión y será recordado por siempre por la legendaria interpretación de Antony Starr. Durante años se hablará de esta serie y su universo lo seguirá haciendo debido a los diversos proyectos confirmados que están a la vuelta de la esquina como el spin off precuela “Vought Rising” que tendrá la difícil labor de enmendar este final polémico de la serie madre. Toca despedirnos de increíbles actores y actrices que encarnaron a personajes tan amados que ya se introdujeron en la cultura popular al punto de convertirse en un exponente del género por ser brillantemente diabólica.




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