Hace un tiempo, empezó a circular el rumor en el mundillo del cine, sobre la posible realización de la remake de uno de los clásicos de ciencia ficción de los ´90, La muerte les sienta bien. Apenas escuché la noticia, viajé en el tiempo y recordé la fascinación que me generó esa película cuando, siendo aún muy chica, la sintonicé en un canal de televisión. La noticia de la remake, me conectó con esa sensación, me sacó varias sonrisas recordando algunos chistes, y me hizo pensar en lo mucho que me gusta esta película y cómo me marcó.

La muerte les sienta bien es una película del año 1992, dirigida por el gran Robert Zemeckis. Cuenta la historia de dos amigas Madeline Ashton (interpretada por la reina indiscutida de Hollywood Meryl Streep), y Helen Sharp (interpretada por la bella Goldie Hawn), que mantienen un vínculo de amistad pasivo agresivo, atravesado por rencores del pasado. A lo largo de la película, se vuelven enemigas acérrimas, ya que luchan por el amor de un hombre: el cirujano plástico, el Dr. Ernest Menville, interpretado por el actor de acción de los ´90, el señor Bruce Willis. Pero no solo compiten por el amor del cirujano, sino que además este conflicto abarca todos los aspectos de su vida, sobre todo los vinculados a la belleza y la juventud, y es sobre este problema que girará la historia. Una noche Helen decide presentarle a Ernest (su prometido en ese momento) a su amiga Madeline y automáticamente éste se enamora de ella. Helen es consciente de las posibles consecuencias de su acto, y de todos modos pone a prueba al cirujano que no escapa a la regla. Un poco lo que hace podríamos decir, es probarlo para ver si logra pasar la “prueba Madeline”.

Los años pasan, Madeline y Ernest están casados, y el tiempo pesa sobre la actriz, que no puede lidiar con ver las marcas del mismo en su rostro y cuerpo. En paralelo, Helen vuelve a aparecer en la vida de ellos y para sorpresa de todos, está radiante. La pregunta que surge, es ¿cómo hizo para mantenerse tan bien a lo largo de los años? ¿Cuál es su secreto? Y acá la película toma una nueva dirección…pensamos que veríamos una película sobre un triángulo amoroso, pero no, no es solo eso: La muerte les sienta bien presenta elementos de la ciencia ficción, la comedia y por qué no, un poquito del género de terror (o por lo menos eso me generaba cuando la veía de chica). En este sentido, para mantenerse eternamente bellas, estas mujeres beben una pócima mágica que les da la enigmática, misteriosa y sensual Lisle Von Rohman (interpretada por Isabella Rosellini), y a partir de este momento, la película cambia de rumbo. La pócima las vuelve eternas, inmortales.

Géneros que dialogan
Como mencioné más arriba, recuerdo la fascinación que me generó esta película cuando la vi de chica. Creo que uno de los motivos, fueron los efectos especiales (recordemos que se ganó el Oscar en esta categoría) y lo bien realizados que están. La vuelvo a ver hoy, a más de 30 años de su estreno, y me siguen pareciendo geniales. Me sigo riendo en voz alta con Helen y su agujero en el estómago o con Madeline con la cabeza girada viendo su propio trasero chocándose cosas. La ciencia ficción, se encuentra con la comedia y la combinación es perfecta.

El registro cómico se nos presenta a partir del uso del “humor negro”, el cual logra que ciertos temas que suscitan conflicto o juicios éticos y/o morales para la sociedad, al ser vistos desde otra perspectiva, podamos cuestionarlos poniéndolos de manifiesto. La muerte en sí, es uno de los temas más recurrentes de este tipo de humor, y La muerte les sienta bien, como parte del mismo, no escapa la regla. El humor negro precisa de la ironía y el sarcasmo, y en este caso acompañado de la ciencia ficción y el misterio, la comedia llega a otros niveles. Esto lo vemos por ejemplo, cuando Madeline ya habiendo tomado la pócima de la inmortalidad van al médico con Ernest para ver qué le sucede, y con un termómetro en la boca y un tapado de piel –porque ante todo el glamour-, dice que no siente nada cuando le giran completamente su muñeca para revisar si se quebró.

Pero nada de eso importa: ella está muerta, pero radiante. Fría sin latidos, pero rejuvenecida. Misma situación vive Helen, quien sabemos que también tomó la pócima. Ahora bien, a estas dos mujeres inmortales nada les viene mejor que un cirujano plástico para mantener su cuerpo, ya que el mismo no es ajeno al paso del tiempo: si hay un accidente y se les gira la cabeza, necesitan alguien que la vuelva a poner en su lugar; si luego de tomar la pócima, se pierde el color natural de los vivos, qué mejor que pintura en aerosol para cubrir las imperfecciones de la muerte. Por eso mismo, es que buscarán que Ernest también tome la pócima, ya que lo necesitan inmortal.

La ciencia ficción, como género, nos propone sus propias reglas dentro del universo creado; es importante que dentro de los límites que la misma ficción propone, se respeten esas reglas. Por eso, si luego de un escopetazo, Helen queda con un agujero en el estómago, se recupera tranquilamente y sólo se queja por lo mal que se verá esto en su vida, nos reímos y aceptamos el sentido que la ficción propone. Ni hablar de Madeline con la cabeza girada, reflexionando seriamente sobre cómo deben seguir vinculándose, ya que esto es de por vida.

Un elenco que parece de ciencia ficción

No quiero cerrar la reseña sin hablar un poco del maravilloso elenco que tiene esta película. De hecho, uno de los elementos que me marcaron de chica al verla, fue ver al trío protagónico, en roles que no estaba acostumbrada a ver. De repente me encuentro a un Bruce Willis -que ya se había puesto en la piel de John MacLane en Duro de matar-, interpretando a un cirujano talentoso, pero torpe y con el autoestima muy baja, en una película que tenía tonos de comedia, terror y muchos efectos especiales. Nada tenía sentido, y al mismo tiempo, me encantaba. No era ese hombre rudo que saltaba de edificios en llamas. Misma situación con Meryl Streep: de repente la ganadora del Oscar por Kramer vs Kramer, estaba haciendo comedia. Creo que el trío protagónico funciona de maravilla, ni hablar de la selección de Isabella Rosellini para encarnar a la exótica, rara, sensual y bellísima mujer que les acerca la pócima. Recuerdo verla salir desnuda de la pileta con su pelo intacto y una bata que le cubría todo el cuerpo pero dejaba bastante insinuado. Hay algo también del género de terror que juega sobre la sensualidad, y en este caso, nada mejor que la exótica europea para este personaje.

Volver a los ´90
Los ´90 fueron claramente un gran año para el director Robert Zemeckis, ya que inicia la década con el estreno de Volver al Futuro III –el cierre de la trilogía-, luego en 1992 estrena La muerte les sienta bien, y dos años más tarde, dirige y estrena uno de los clásicos más clásicos de Hollywood: Forrest Gump, película por la cual recibe el Oscar a Mejor Director. Reconocimiento más que merecido, para que quien a lo largo de su trayectoria nos ha dejado joyitas del cine.
Según lo que se comenta, se está hablando de una posible remake, en la cual el nuevo trío protagónico estaría integrado por Anne Hathaway, quien se pondría en la piel de Madeline Ashton, Kate Hudson interpretando a Helen el rol que su madre Goldie Hawn interpretó; Robert Downey Jr sería el cirujano y por último Lady Gaga, encarnaría a la sensual Lisle Von Rohman. Por ahora debo decir que este elenco me entusiasma. Si bien no soy muy amiga del concepto de la remake –sobre todo ahora que hay un revival de los ´90-, soy de aquellas personas que prefieren que el clásico se mantenga clásico, y que se trabajen otras líneas narrativas e historias. No obstante, me genera intriga con qué nos podríamos encontrar a más de 30 años del estreno de este clásico.

De todos modos, sea cual sea el resultado nada cambiará mi amor por esta película que me marcó de chica y que cada vez que la vuelvo a ver, siento esa sensación de atracción y fascinación que sentí la primera vez que la vi.



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